No quisiera aficionarme demasiado a hacer posts que consistan únicamente en videos de YouTube. Pero en este caso creo que vale la pena. Se trata de el discurso que dio Steve Jobs en la apertura del año académico en la Universidad de Stanford. Subtitulado en castellano, para los que tengan dificultad con el inglés o falta de altavoces. Realmente interesante.
Monday, March 26, 2007
Sunday, March 25, 2007
Falsa sensació de llibertat
Molts de nosaltres ens creiem lliures. Creiem que la nostra voluntat pot definir els nostres actes en la seva major part. Podem anar allà on vulguem, fer o no fer allò que més desitgem o que més odiem.
Crec que això és una falsa representació de la realitat. La llibertat amb prou feines existeix. Les nostres vides estan condicionades per un nombre tal d'elements externs que els graus de llibertat de què disposem són realment ínfims. Ens hem d'ajustar a horaris i a normes; ens hem d'ajustar a les necessitats o preferències d'altri; allò que podem dir en un moment determinat està condicionat per qui en són els receptors. Allà on podem anar depèn d'un altre conglomerat de factors: dels diners de què disposem, del buit que deixem al lloc d'origen, del temps atmosfèric.
No ens confonguem. Sóc el primer en defensar l'existència de determinades normes i lleis que veig necessàries per la coexistència de tots nosaltres. No és contra això que escric. De fet no crec que escrigui contra res. Simplement vull constatar que, de fet, no som tan lliures com ens creiem ser-ho; que, almenys des del meu punt de vista, cada cop hi ha menys opcions i menys possibilitats. La vida esdevé una via de tren sense bifurcacions ni tornada enrera. Contínuament dubto que estigui pujat al tren correcte.
Crec que això és una falsa representació de la realitat. La llibertat amb prou feines existeix. Les nostres vides estan condicionades per un nombre tal d'elements externs que els graus de llibertat de què disposem són realment ínfims. Ens hem d'ajustar a horaris i a normes; ens hem d'ajustar a les necessitats o preferències d'altri; allò que podem dir en un moment determinat està condicionat per qui en són els receptors. Allà on podem anar depèn d'un altre conglomerat de factors: dels diners de què disposem, del buit que deixem al lloc d'origen, del temps atmosfèric.
No ens confonguem. Sóc el primer en defensar l'existència de determinades normes i lleis que veig necessàries per la coexistència de tots nosaltres. No és contra això que escric. De fet no crec que escrigui contra res. Simplement vull constatar que, de fet, no som tan lliures com ens creiem ser-ho; que, almenys des del meu punt de vista, cada cop hi ha menys opcions i menys possibilitats. La vida esdevé una via de tren sense bifurcacions ni tornada enrera. Contínuament dubto que estigui pujat al tren correcte.
Wednesday, March 21, 2007
Primavera
La primavera aquest any entra de forma sorprenent, meteorològicament parlant. Un temporal de fred i vent (que tot pot ser que no passi d'aquesta setmana) assota mitja Europa. Estem tenint, a l'inici de la primavera, condicions més dures que les que hem tingut en tot l'hivern. A sobre avui m'he assabentat que ha nevat a London. Llàstima no poder ser-hi!
No podia acabar d'una altra manera que amb Vivaldi, reviscut a través del web.
Back from Bilbao
I returned from my trip to Bilbao (announced in a previous post) on sunday. It is a really charming, welcoming city which is worth visiting. I hope the photos I posted on flickr encourage you to visit Bilbo!

Wednesday, March 07, 2007
Guía para conductores listos
Soy consciente que en este país somos muy listos. Vamos, me atreviría a decir que estamos en el top ten de países más listos del mundo. Por eso me he decidido a escribir esta pequeña guía dedicada especialmente a los conductores listos, a los que, de entre los ya inteligentes conductores que circulan por nuestras carreteras, sobresalen y demuestran su superioridad.
He optado por estructurar la guía en forma de puntos (bullet points, algún día encontraré una traducción para eso).
Hasta aquí los consejos de esta primera y quizá última guía para conductores listos.
He optado por estructurar la guía en forma de puntos (bullet points, algún día encontraré una traducción para eso).
- La señal circular con el borde rojo y un número escrito dentro indica la velocidad en kilómetros por hora a la que se puede circular por la vía a partir del momento en que se encuentra la señal. Por ejemplo, si encontramos el número "100" dentro, significa que está prohibido circular a más de 100 Km/h. Velocidades superiores a 100 Km/h incluyen pero no se limitan a los 101 Km/h, 150 Km/h o 200 Km/h. Por ese motivo, estimado lector, cuando se encuentre alguien circulando a 100Km/h por una vía limitada a 100Km/h cuando podría estar circulando a 150Km/h, no se trata de un pringao que va lento. Se trata de alguien que sigue las normas. Dado que las normas también se aplican a usted, y usando conceptos simples de física newtoniana, recuerde que si usted está adelantando a alguien que circula a 100 Km/h, significa que vd. circula a mayor velocidad, y por lo tanto está cometiendo una infracción. Asimismo no le está permitido adelantar por la derecha a alguien que circula por el carril de la izquierda a la velocidad máxima permitida en la vía.
- Debe usarse el alumbrado correctamente. Entre la puesta y la salida del sol y en situaciones de mala visibilidad se debe circular con, por lo menos, las luces de cruce. No se debe circular con las luces de posición. Recuerde que el alumbrado no es sólo para ver usted, también es para que le vean. Así que cuando vea que la calle está completamente oscura pero el cielo todavía está un poco azul, y, según su razonamiento de párvulo, todavía es de día, recuerde que debe encender las luces. Recuerde también que hay otras situaciones (como la lluvia, la niebla o un túnel) que pueden requerir el uso del alumbrado del vehículo. Note que circular por ciudad en un día claro con las luces antiniebla, aunque haga parecer a su vehículo más deportivo, es totalmente innecesario.
- Aprenda a usar los triángulos de advertencia. La idea es que cuando usted está siendo un obstáculo para la circulación de los demás vehículos, pueda señalizarlo con la finalidad de evitar accidentes. En esencia, se supone que un conductor que no conoce del obstáculo ve primero el triángulo, y entonces es cuando entiende que seguramente deba disminuir su velocidad y quizá realizar un desplazamiento lateral. Si vd. situa el triángulo a 10cm de su vehículo, la mayoría de conductores van a ver el triángulo y su vehículo simultáneamente, con lo que el efecto de advertencia con antelación se pierde. Debe dejar la distancia mínima que indica el código de circulación.
- Respete la distancia de seguridad. Soy consciente que su elevada inteligencia hace que su tiempo de reacción ante cualquier imprevisto sea menor. Recuerde, no obstante, que de momento sigue sometido a las mismas leyes físicas que el resto de seres de este planeta (por suerte estas leyes todavía no se las puede saltar). Por lo tanto hay un tiempo mínimo desde que se produce un imprevisto hasta que vd. puede reaccionar. Pongamos un simple ejemplo: vd. deja 10cm de distancia con el vehículo de delante. A vd. podría parecerle que hay suficiente distancia dado que no hay contacto. No obstante, podría darse la situación imprevista que el vehículo de delante redujera su velocidad rápidamente. Por la física newtoniana antes mencionada, si vd. no modifica su velocidad impactará con el vehículo de delante.
- Pegarse al vehículo de delante no sirve para lo siguiente:
- Hacer que el vehículo de delante circule más rápido cuando hay más vehículos delante circulando a una velocidad inferior.
- Forzar a que el vehículo de delante, circulando a la velocidad máxima de la vía, se aparte para cederle el paso a vd.
- Eliminar un atasco.
- Repase el uso de los intermitentes. Aunque a vd. no le aporten ningún beneficio directo en apariencia, al resto de conductores les puede ser bastante útil para detectar qué va a hacer vd. Puede que incluso el uso del intermitente le sirva para que otro conductor le ceda el paso en un momento determinado. Tenga en cuenta no obstante que:
- El intermitente debe ponerse antes de llevar a cabo la acción.
- No sea tacaño, y déjelo que parpadee hasta que se haya cambiado de carril o cambiado de dirección, no cuando todavía le queda un metro y medio para llegar.
- Llevar un camión de ocho toneladas no le exime de poner los intermitentes.
- Poner el intermitente no le proporciona a vd. prioridad de paso.
Hasta aquí los consejos de esta primera y quizá última guía para conductores listos.
Tuesday, February 27, 2007
Bienvenidos a la mafia
Parece ser que no teníamos suficientes ladrones en este país, que ahora han ascendido al nivel de mafiosos. Leo en El País que en dos semanas podría estar aprobada la nueva regulación sobre el canon que actualmente la mafia ya aplica sobre determinados productos tecnológicos, como los CDs y DVDs.
Según razonan, el canon actual no cubre suficientes dispositivos. Está visto que se puede almacenar contenido amparado por derechos de autor en tarjetas SD, en iPods, teléfonos móviles... una ingente cantidad de dispositivos electrónicos que ahora están libres delimpuesto revolucionario canon.
Estaba claro que tal concentración de mentes pensantes tenía que dar algún fruto. Y así ha sido. Alguien tuvo la siguiente brillante idea: ¿Y si cobramos una tasa también para cualquier dispositivo donde se puedan grabar datos? ¡Es perfecto! ¡Así podremos vivir sin trabajar toda la vida!
De momento parece que los bolígrafos y el papel se libran. También quedan exentos los cerebros humanos y materiales que habitualmente no se usan para almacenar información, como pueden ser las paredes, trozos de madera, el queso para untar o la sobrasada.
Entre otros, el Gobierno estudiará las quejas presentadas por la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones (AETIC), que ha advertido que el precio de algunos dispositivos podría duplicarse como consecuencia del nuevo canon.
Espero muy sinceramente que tener un gobierno progresista nos sirva de algo. Este tipo de abusos no pueden permitirse de ninguna manera. Porque al final hacen que yo, como españolito de a pie (o "consumidorcito de a pie", según se mire) me plantee dos cosas:
Según razonan, el canon actual no cubre suficientes dispositivos. Está visto que se puede almacenar contenido amparado por derechos de autor en tarjetas SD, en iPods, teléfonos móviles... una ingente cantidad de dispositivos electrónicos que ahora están libres del
Estaba claro que tal concentración de mentes pensantes tenía que dar algún fruto. Y así ha sido. Alguien tuvo la siguiente brillante idea: ¿Y si cobramos una tasa también para cualquier dispositivo donde se puedan grabar datos? ¡Es perfecto! ¡Así podremos vivir sin trabajar toda la vida!
De momento parece que los bolígrafos y el papel se libran. También quedan exentos los cerebros humanos y materiales que habitualmente no se usan para almacenar información, como pueden ser las paredes, trozos de madera, el queso para untar o la sobrasada.
Entre otros, el Gobierno estudiará las quejas presentadas por la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones (AETIC), que ha advertido que el precio de algunos dispositivos podría duplicarse como consecuencia del nuevo canon.
Espero muy sinceramente que tener un gobierno progresista nos sirva de algo. Este tipo de abusos no pueden permitirse de ninguna manera. Porque al final hacen que yo, como españolito de a pie (o "consumidorcito de a pie", según se mire) me plantee dos cosas:
- Que, dado que ya he pagado canon por activa y por pasiva, puedo piratear cuanto me plazca. Puedo grabar en CDs, DVDs y hasta en la tarjeta de la cámara de fotos contenido ilegal sin temor a sufrir ningún tipo de repercusiones legales.
- Que si se me hinchan las narices -por no usar una expresión más soez-, me voy a comprar los dispositivos electrónicos a otro país. Tenemos Francia, Andorra y Portugal aquí al lado, y es posible comprar por Internet sin pagar barbaridades en portes. ¿Se van perder puestos de trabajo? Lo siento mucho, al ultraneoliberalismo o jugamos todos o no juega ninguno.
Friday, February 23, 2007
No entenc l'optimisme
Novament cal fer una curta consulta al diccionari per verificar que efectivament estem parlant d'allò que pensem que estem parlant. Entre d'altres acepcions, l'optimisme és la propensió a veure i a jutjar les coses de la manera més favorable.
En general aquell qui és optimista es caracteritza, com indica la pròpia definició, per considerar que tot allò que passa ocorre de la millor manera possible, i que el futur també ocorrerà de forma òptima. És a dir, les coses no poden ser millors. D'entrada això sembla, almenys sobre el paper, una arma de doble fulla: per una banda està el pensament que tot està anant bé, que indubtablement satisfà l'individu; per l'altra, és l'admissió que no existeix forma de millorar el que passa. És a dir, si allò que passa és el millor que pot passar, però tot i així no ens sembla bé, llavors no es genera satisfacció, sinó frustració, desesperació, depressió inclús, si volem entrar en aquest terreny.
Suposo que el fet que algú sigui optimista està basat primordialment en l'estadística. Com deia un professor meu, és el mètode del "palo y la zanahoria": si quelcom ha funcionat una vegada, és més probable que torni a funcionar una segona vegada que no pas si mai ha funcionat. Aquesta senzilla regla, càlcul, heurística o com se li vulgui dir, l'apliquem en una multitud d'aspectes del dia a dia. Així que un optimista creu que les coses aniran bé, o, millor dit, aniran de la millor forma possible perquè altres vegades han anat de la millor forma possible. Si sempre o gairebé sempre encerto que quan agafo el paraigües plou, i mai o gairebé mai es dóna el cas que agafo el paraigües i no plou, la meva confiança (self-confidence) en què en el futur torni a encertar serà alta. Si és al contrari, si gairebé mai encerto, sembla prou clar que tindré menys confiança en el criteri, arribant inclús a l'extrem del pessimisme, en què la situació augurada és la pitjor possible.
És un sistema amb retroalimentació: la seva sortida forma part de la seva entrada. Un optimista és optimista perquè ha sigut optimista prèviament i ha encertat. Algú podria discutir que cal partir d'una situació inicial, però sembla prou clar que ni optimisme ni pessimisme són valors absoluts, i que inicialitzar l'individu a un estat neutre no és descabellat.
No entenc l'optimisme perquè crec que en general no es dóna el cas que les coses sempre ocorrin de la millor manera possible i que els anomenats optimistes encertin en la seva predicció. Més aviat crec que els optimistes ajusten el seu criteri del que és millor a posteriori, com un mal científic que, en vista que un experiment no té els resultats que s'esperava, intenta justificar-los tenint en compte assumpcions que no ha tingut abans d'iniciar-lo. Pot inclús donar-se el cas que directament un optimista cregui que tot allò que passa és el millor directament, és a dir, que ni tan sols faci una predicció de futur. Sota el convenciment que les coses no poden ser millors l'optimista viu feliç sabent-se incapaç per canviar el decurs dels esdeveniments.
Jo em situo a l'altre extrem. Sóc totalment pessimista. Cada cop més. Crec que les coses poden anar molt millor, i que pràcticament van tan malament com podrien anar. I he encertat, resulta que efectivament s'acaben complint les meves prediccions pessimistes. No sóc optimista perquè no tinc cap motiu per ser-ho, perquè és impossible ser optimista quan veus que només amb dificultat allò que passa pot ser pitjor.
L'agosarat lector podria pensar a aquestes altures que en realitat es tracta del criteri d'òptim de cadascú, d'on situem el llistó que ens fa dir que quelcom que passa està bé o malament, que és el millor o el pitjor que pot passar. No nego que sigui així. De fet estic d'acord amb què el criteri varia d'individu a individu, i que el que per mi pot ser nefast, per algú altre pot ser flors i violes. No obstant això, també crec que hi ha un cert estereotipus del bé i del mal, del que és millor i del que és pitjor. Sense voler entrar en les posicions que diferents filòsofs han donat sobre el tema al llarg de la història, perquè allargaria aquest post més del que faria pràctic llegir-lo, podem arribar a assumir que existeix un cert imaginari col·lectiu respecte conceptes com la justícia, la bellesa, el bé i el mal. Si prenem això com a cert, llavors els nostres llistons de millor i pitjor poden variar, però hi haurà una sèrie de coses que per a tothom seran bones i d'altres que per a tothom seran dolentes. Per sortir del món abstracte i posar un exemple concret, molt probablement tothom classificaria com a bo disposar de les necessitats bàsiques cobertes, per exemple.
És en els esmentats cànons i estereotipus en què baso la meva incapacitat d'entendre l'optimisme. Sóc pessimista perquè crec que les coses van malament i que no seria capaç de trobar algú que pugués rebatre'm. Com que el pessimisme duu a infelicitat (no sé si en tots els individus, però a mi sí, i de moment jo m'importo!), hi ha diversos camins possibles. En primer lloc puc falsejar el meu criteri del bé i el mal, del millor i el pitjor; autoenganyar-me i creure que tot va de la millor manera possible. En segon lloc, puc seguir sent pessimista però pensant que puc fer alguna acció que faci que tot sigui millor; si ho aconseguís, pel propi fet que tot aniria millor, podria començar a ser optimista. En darrer lloc, puc seguir sent pessimista i pensant que cap acció tindrà efecte sobre com es desenvolupen els esdeveniments (tal com passa, segons esmentava més a dalt, amb els optimistes radicals). En tal malaurat cas, no hi ha res a fer. La infelicitat, lliure d'amenaces, arrelarà i perdurarà fins el final dels dies.
En general aquell qui és optimista es caracteritza, com indica la pròpia definició, per considerar que tot allò que passa ocorre de la millor manera possible, i que el futur també ocorrerà de forma òptima. És a dir, les coses no poden ser millors. D'entrada això sembla, almenys sobre el paper, una arma de doble fulla: per una banda està el pensament que tot està anant bé, que indubtablement satisfà l'individu; per l'altra, és l'admissió que no existeix forma de millorar el que passa. És a dir, si allò que passa és el millor que pot passar, però tot i així no ens sembla bé, llavors no es genera satisfacció, sinó frustració, desesperació, depressió inclús, si volem entrar en aquest terreny.
Suposo que el fet que algú sigui optimista està basat primordialment en l'estadística. Com deia un professor meu, és el mètode del "palo y la zanahoria": si quelcom ha funcionat una vegada, és més probable que torni a funcionar una segona vegada que no pas si mai ha funcionat. Aquesta senzilla regla, càlcul, heurística o com se li vulgui dir, l'apliquem en una multitud d'aspectes del dia a dia. Així que un optimista creu que les coses aniran bé, o, millor dit, aniran de la millor forma possible perquè altres vegades han anat de la millor forma possible. Si sempre o gairebé sempre encerto que quan agafo el paraigües plou, i mai o gairebé mai es dóna el cas que agafo el paraigües i no plou, la meva confiança (self-confidence) en què en el futur torni a encertar serà alta. Si és al contrari, si gairebé mai encerto, sembla prou clar que tindré menys confiança en el criteri, arribant inclús a l'extrem del pessimisme, en què la situació augurada és la pitjor possible.
És un sistema amb retroalimentació: la seva sortida forma part de la seva entrada. Un optimista és optimista perquè ha sigut optimista prèviament i ha encertat. Algú podria discutir que cal partir d'una situació inicial, però sembla prou clar que ni optimisme ni pessimisme són valors absoluts, i que inicialitzar l'individu a un estat neutre no és descabellat.
No entenc l'optimisme perquè crec que en general no es dóna el cas que les coses sempre ocorrin de la millor manera possible i que els anomenats optimistes encertin en la seva predicció. Més aviat crec que els optimistes ajusten el seu criteri del que és millor a posteriori, com un mal científic que, en vista que un experiment no té els resultats que s'esperava, intenta justificar-los tenint en compte assumpcions que no ha tingut abans d'iniciar-lo. Pot inclús donar-se el cas que directament un optimista cregui que tot allò que passa és el millor directament, és a dir, que ni tan sols faci una predicció de futur. Sota el convenciment que les coses no poden ser millors l'optimista viu feliç sabent-se incapaç per canviar el decurs dels esdeveniments.
Jo em situo a l'altre extrem. Sóc totalment pessimista. Cada cop més. Crec que les coses poden anar molt millor, i que pràcticament van tan malament com podrien anar. I he encertat, resulta que efectivament s'acaben complint les meves prediccions pessimistes. No sóc optimista perquè no tinc cap motiu per ser-ho, perquè és impossible ser optimista quan veus que només amb dificultat allò que passa pot ser pitjor.
L'agosarat lector podria pensar a aquestes altures que en realitat es tracta del criteri d'òptim de cadascú, d'on situem el llistó que ens fa dir que quelcom que passa està bé o malament, que és el millor o el pitjor que pot passar. No nego que sigui així. De fet estic d'acord amb què el criteri varia d'individu a individu, i que el que per mi pot ser nefast, per algú altre pot ser flors i violes. No obstant això, també crec que hi ha un cert estereotipus del bé i del mal, del que és millor i del que és pitjor. Sense voler entrar en les posicions que diferents filòsofs han donat sobre el tema al llarg de la història, perquè allargaria aquest post més del que faria pràctic llegir-lo, podem arribar a assumir que existeix un cert imaginari col·lectiu respecte conceptes com la justícia, la bellesa, el bé i el mal. Si prenem això com a cert, llavors els nostres llistons de millor i pitjor poden variar, però hi haurà una sèrie de coses que per a tothom seran bones i d'altres que per a tothom seran dolentes. Per sortir del món abstracte i posar un exemple concret, molt probablement tothom classificaria com a bo disposar de les necessitats bàsiques cobertes, per exemple.
És en els esmentats cànons i estereotipus en què baso la meva incapacitat d'entendre l'optimisme. Sóc pessimista perquè crec que les coses van malament i que no seria capaç de trobar algú que pugués rebatre'm. Com que el pessimisme duu a infelicitat (no sé si en tots els individus, però a mi sí, i de moment jo m'importo!), hi ha diversos camins possibles. En primer lloc puc falsejar el meu criteri del bé i el mal, del millor i el pitjor; autoenganyar-me i creure que tot va de la millor manera possible. En segon lloc, puc seguir sent pessimista però pensant que puc fer alguna acció que faci que tot sigui millor; si ho aconseguís, pel propi fet que tot aniria millor, podria començar a ser optimista. En darrer lloc, puc seguir sent pessimista i pensant que cap acció tindrà efecte sobre com es desenvolupen els esdeveniments (tal com passa, segons esmentava més a dalt, amb els optimistes radicals). En tal malaurat cas, no hi ha res a fer. La infelicitat, lliure d'amenaces, arrelarà i perdurarà fins el final dels dies.
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